Es difícil vivir con transtornos como el mío. Pero se vive.

Hoy no he podido ir a psicoterapia, no podía moverme. Ni comer. Han hecho falta dosis extra de lorazepam, mi remedio-rescate, y que Herberwest me llevara a dar mis clases. Sí, claro, me he perdido también una clase hoy. Pero esta noche cenaré y dormiré, y mañana podré pedirle ayuda a mi médico.

Cualquiera que sea el bloqueo, cualquiera que sea el dolor que estés pasando, pide asistencia. Muevete un paso, aunque hoy te tocaran diez. Muevete, o pide que te muevan. Y será tu victoria.