… y el hierro de la sangre.

Así que no puedo actualizar. De hecho, no puedo hacer casi nada. Espero ir tomando notas en papel y publicarlas, como fui haciendo en Córdoba, cuando vuelva a ser persona de nuevo.

Mari, enhorabuena. Ha sido una sorpresa y una alegría enorme leerte aquí (Mari y yo somos amigas desde que teníamos 14 años, para que luego vayan diciendo por ahí que Internet es la revolución y la novedad y bla).