Con la tensión subida (y más que nos va a subir), recomiendo la lectura de este post con hilo musical, vía piezas en lo de Escolar (atención al minuto 6:48):

… y mientras tanto, recomendemos novedades de verano.

Para los que han suspendido Latín o Griego, han de visitar obligatoriamente el Aula de Latín, web del profe santosan aka gmoya. Veamosla:

En efecto, es ÉL:

Luego el autor habla del canon, como ven, y a continuación ofrece sus aplicaciones de Griego y Latín (mejores las de Griego, por cierto, a las de Latín les falta bastante en Conjugación). También tiene un apartado de Enlaces Externos para que los alumnos y alumnas puedan profundizar:

Esta web, según declara expresamente el autor, está dirigido a adolescentes que estudian Clásicas en el Instituto. ¿Cómo era?

Aunque este último descubrimiento lo hice ayer de casualidad, tenía preparado un Enorme Comentario de Post cortesía de denebolla en la bitácora de Don Pío:

La democracia no lleva en sí ninguna virtud. Es un mero mecanismo para repartirse el poder de forma incruenta. No garantiza ni la probidad de los gobernantes, ni la moralidad de las leyes. Ni previene gravísimos crímenes, como el del aborto. Ni fortifica a la sociedad haciéndola más fuerte y sabia. Antes bien, la democracia contiene como ingrediente constituyente el mecanismo para su desvirtuación: la demagogia. [...]
Véase la literatura: desde el pentateuco, donde se exhorta al rey a leer la Ley (que no es creación suya) cada día hasta las historias moralizantes medievales (Kalila y Dimna, Septem Sapientibus, Conde Lucanor) En todas ellas, se trata de rodear al gobernante de un marco moral que esté por encima de él mismo. De esta forma, los reyes medievales tenían un poder muy limitado. Primero, porque estaban sometidos a la religión, y segundo porque tenía mucha fuerza aún el derecho consuetudinario (que recibió un golpe de muerte con la revolución francesa, iniciándose así el camino para la supresión de libertades seculares de forma tan lenta como segura).

Vayan disfrutando mientras actualizo con mis andanzas de las últimas dos semanas. No se lo pierdan.

Ah, y por cierto: ¿quién ha sido?